A estas alturas del ruedo , no voy a lanzarme como ya lo hice aquella vez al vacío para sentir como es flotar y pensar que en mi vida pasada fuí un dios del viento .
Cuando en realidad siempre he sido un pequeño Icaro furioso volando hacia el sol rojo incandescente .
Hoy no quiero la quietud más alla del frío absoluto por lo menos seré feliz por sentir como cae suave en mi rostro la última pluma de mis alas quemadas .
Hoy sólo me conformo con sentir la pérdida del calor de mis cambios de estado , viendo que sólo me queda la locura de flotar en círculos en el agua restante al fundirse mi corazón .
Que me lleva…
Al oceáno que se desborda hermoso, libre , único …
Dios… él fue tan cautivante , tan hipnótico
Tanto que decidí dejar las tierras y los bosques donde anduve para vagar a contemplar su calmada frialdad y la inmensidad de su corte viviendo entre las rocas contra las que golpea su tierna fiereza .
Cuyo amor presentí inmenso , extraño… pero inventado desde el principio de los tiempos para devorar el origen de las cosas.
Hecho para robar sin miedo el fuego que me mantiene viva .
Quizá el mar sólo quiera salvarte de tu miedo a su inmensidad y no poder ver entre sus aguas .
Quizá al mar sólo lo pueda salvar el amor
Quizá el mar sólo quiera morir sin conocer el fuego
Quizá solo sé que hoy tengo mas miedo al mar que al principio
Eso es cuando quedan la sed y la herida como regalos de un mar furioso .